Con pocos recursos escenográficos para desarrollar la puesta en escena (un atril, un libro y una mascada grande), hizo ver su enorme experiencia escénica al expresar de cuántas maneras un actor puede decir es una alfombra que debe volar lejos, primera parte del monólogo.
Frase que repitió constantemente, pero con diferentes acentuaciones y estados de ánimo, con lo que mostró que esas palabras se pueden decir o emplear de una manera distinta, al utilizar movimientos corporales como las manos y la misma pronunciación.
Por ello, lo mostró en ritmos diferentes, lento, alargado, rápido, pero sin perder la esencia misma, hasta lo manifestó a partir de personajes de animales, como un hipopótamo, gato enamorado y un león enojado.
Además de decirlo en diferentes idiomas, como ruso, chino y hasta como un vendedor de pescado napolitano en un mercado, para pasar por un comentarista deportivo y una intérprete del bel canto.
Posteriormente, Varley inició la segunda parte del trabajo unipersonal, a través de pequeños fragmentos de espectáculos que han escenificado en el Odin Teatret, con lo que de nuevo mostró su talento actoral al interpretar diversos papeles femeninos.
Con una enorme sencillez para expresar los diálogos a través de los personajes, también mostró la improvisación con sonidos vocales, como el de un pájaro, y el canto, que fue un elemento importante en ese fragmento.
Con un perfecto español, la británica continuó con varias interpretaciones o pasajes de algunos espectáculos, para finalizar en medio de la gran ovación que le rindió el público asistente al Auditorio General de la Universidad de Guanajuato
FUENTE: Notimex












