El arqueólogo Pedro Ortega explicó que este brasero presenta una rica policromía en rojo, blanco, negro y azul.
Hace algunos años se fundó el Museo Comunitario Cuitláhuac, que actualmente cuenta con un acervo de 80 piezas arqueológicas, entre ellas, esculturas en piedra, vasijas y sellos.
Todo este trabajo ha permitido crear conciencia en la comunidad sobre la necesidad de preservar el patrimonio arqueológico de Tláhuac, que fue un centro ceremonial mexica muy importante, de tal suerte que desde mediados del siglo XX se ha registrado el descubrimiento de diversas piezas.
A partir del hallazgo de los braseros, la gente se ha interesado más en la conservación de este patrimonio y ha donado al museo las piezas que poco a poco ha ido encontrando.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) recordó que fue el 3 de agosto de 1995 cuando Jesús Galindo Ortega, al trabajar algunos cultivos en tierras de San Pedro Tláhuac, descubrió bajo la maleza los cinco braseros ceremoniales, elaborados en barro cocido con una capa de estuco, todos de grandes dimensiones y con una riqueza ornamental que podía apreciarse gracias a su buen estado de conservación.
Los braseros representan a Xilonen, diosa de la fertilidad; Chicomecóatl, diosa del maíz maduro; Tláloc, dios de la lluvia; Nappatecuhtli, sacerdote de Tláloc, y Chalchiuhtlicue, diosa del agua.
Considerado un descubrimiento histórico en la arqueología mexicana, el hallazgo fue notificado al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), y el arqueólogo Pedro Ortega, de la Dirección de Salvamento Arqueológico, al acudir al sitio quedó sorprendido por la belleza de las piezas de la cultura mexica, que datan del periodo Posclásico Tardío, entre 1500 y 1520 d.C.
Cabe destacar que los braseros prehispánicos han formado parte de exposiciones internacionales, como Aztecas, en la Royal Academy of Arts, en Londres; Tesoros de los aztecas, en el Palacio Ruspoli, en Roma, Italia; El imperio azteca, en los museos Guggenheim, de Nueva York y Bilbao; El Panteón Azteca y el arte del imperio, en el Museo Paul Getty, en Los Ángeles, Estados Unidos.
FUENTE: INAH












