Puede que seas de aquellos a los que les sonríe la buena suerte y la casualidad, y resulta que tu primera reacción es la correcta, pero para aquellos que no son tan afortunados en ese aspecto, aquí les van algunas reflexiones.
Más vale poner cara de flan
¿Qué quiere decir esto? La cara de flan o de póker (la cara de yo no sé nada), asemeja a una “laguna mental”. Se observa al individuo con la mirada perdida y desenfocada, la boca ligeramente abierta y el semblante confundido. Esto no es ningún consejo experto (ningún científico demostró que esto funcionara), simplemente es el resultado de un acuerdo general entre varios individuos comunes, en diversos contextos, que se han visto enfrentados a estas situaciones.
La cara de póker no sólo te puede salvar de muchas situaciones en las que la ignorancia es bendición, ya que si no sabes nada no tienen por qué molestarte con alguna metida de pata: tú no sabes nada, no lo hiciste, sino que también, esta expresión te puede dar algo de tiempo para pensar antes de hablar. Planear la estrategia es primordial en esto casos, pues en manejo de conflictos siempre se recomienda analizar las posibles soluciones del problema y después escoger la mejor.
El que se enoja, pierde.
Esta es otra de las ventajas de la cara de flan. Este tiempo de reflexión te puede llevar a templar tu humor un poco y a pensar en cómo vencer a tu adversario con ingenio y argumentos sólidos y no viendo quién grita más fuerte o se queda ronco más rápido. O pega más duro, según sea el caso.
La típica “bofetada con guante blanco”, lo insultas, pero no. Simplemente le dices la dolorosa verdad de sus faltas y deficiencias de una forma diplomática pero clara. Te hará sentir mejor si tienes la razón y quieres hacerte entender. Quedarás como la mejor persona ante los demás, pues siempre se ha asociado a la buena represión del mal carácter, con una personalidad honorable, según psicólogos de Darthmouth y otras instituciones.
No llores
Llorar es considerado tanto para estudiosos como para cualquiera, como el recurso más bajo después de ofrecer favores sexuales. El llorar, es una consecuencia de un sentimiento (comúnmente) y no tiene nada de malo si es genuino, aunque puede ser vergonzoso para algunos; sin embargo, si se utiliza para manipular una situación, te podría “salir el tiro por la culata”.
Los psicólogos afirman que el llanto es una muestra de debilidad y que, de manifestarse en situaciones erróneas puede causar nuestro perjuicio. No quieres que te conozcan como el bebé chillón o la loca hormonal demasiado sensible para cualquier cosa, pues puede que te excluyan de ciertas actividades para ahorrarse tus sensiblerías o que se den cuenta que ya les tomaste la medida y que lloras para todo con tal de conseguir lo que quieres. Puede también que piensen que sólo quieres llamar la atención y que todo el mundo te consuele por una cosita de nada.
Usa la creatividad.
Puede que no lo creas, pero imaginar que aplastas a tu profesor con el examen que acaba de entregarte en lugar de reclamar sin argumentos, te puede ayudar de mucho. Recientemente, la revista Muy Interesante publicó los resultados de un estudio elaborado por psicólogos suecos que afirma que las personas creativas son las que resuelven los conflictos con mayor rapidez.
Se observó a un grupo de personas a las que se les dieron varias fotografías con situaciones apremiantes, y se dedujo que aquellos que se dejaban deprimir por las situaciones tristes que miraban, eran los que menos opciones daban para resolver el conflicto, mientras que aquellos que trataban de imaginar una historia diferente para aquella fotografía, mostraban mayor capacidad de resolución de conflictos.
Siempre ten la razón
Si no estás seguro de tener la razón ante un conflicto o de conocer la respuesta al problema, mejor ni le muevas; evita meterte en problemas de ser posible, y no intervengas con algo que pudiera empeorarlo. No decimos que sea mentira aquello de “el que no arriesga, no gana”, pero si resulta que reclamas una calificación errónea cuando el que está mal eres tú, puede que te bajen más la nota y de remate quedas mal ante todo el mundo. No reclames o pelees por el simple hecho de hacerlo, siempre sé justo y si te ves metido en un conflicto, resuélvelo de la mejor manera posible.
Es difícil mantenerse racional cuando se está cometiendo una injusticia en contra de uno, o se nos quita lo que merecemos, sin embargo, con la cabeza fría podríamos darnos cuenta que tal vez no era tan injusto o que no lo merecíamos tanto, o podríamos encontrar la forma correcta de tener todo sin renunciar a nada.
Tal vez piense que no sirve de nada reflexionar sobre esto, pues las personas son impredecibles y nunca se sabrá a ciencia cierta cómo responderán ante algo, pero piensa en que alguna vez te has arrepentido de no haber dicho o hecho algo en un determinado momento, y que de haber recapacitado un poco, tal vez pudieras haber evitado el resultado de aquello. Depende de si eres de los que les gusta arriesgarse, sin importar lo que pueda pasar y dejar las cosas ser, o prefieres agotar todos tus recursos antes de rendirte ante un resultado que no te satisface y tratar de controlar tus acciones.












