Las horas negras es una obra en la que, a través de una serie de reportajes, Patricia Aridjis da cuenta de la vida de las mujeres en reclusión: la vejez, la reincidencia a la cárcel, el lesbianismo y, especialmente la maternidad.
El proyecto de Paty inicia casi sin plan específico: “Un día me habló el jefe de fotografía del gobierno del DF para pedirme que si iba a una comida de navidad, pero en ese instante, me imaginé que no se les habían llenado las mesas, yo estaba un poco renuente, y una amiga me convenció. Con mucha suerte me encontré a otra amiga que trabajaba en el gobierno del DF, le dije Lety yo quiero hacer un trabajo sobre mujeres en reclusión, ella me respondió, pues aquí está el subsecretario de gobierno si quieres te lo presento, yo solo dije bueno, ok, tan a quemarropa. Él me dijo “vaya a verme a mi oficina”, yo pensé que el acceso iba a ser difícil, pero no lo fue, tuve mucha suerte, se me fueron abriendo las puertas, relativamente fácil. Me otorgaron un permiso de 6 meses para entrar a la cárcel.”
Fue un cambio total en la vida de Paty, un parteaguas tanto en lo personal como en lo profesional.
“Me costó mucho trabajo sacar la cámara y tomar las fotografías, más bien la deje a un lado y escuché las historias, poco a poco fui tomando unas fotografías hasta que ellas se familiarizaron con mi presencia ahí, incluso hasta me pedían que les tomara fotos.”
Hubo fotografías que no fueron tomadas, algunas mujeres definitivamente no quisieron ser fotografiadas. La mayoría de las mujeres recluidas son de escasos recursos, sus historias terribles:
“Me di cuenta de muchas situaciones que suceden en México y que tienen que ver con la injusticia”
La mayoría de las mujeres caen en espiral en sus historias, otras hacen planes a futuro para cuando salgan de la cárcel, después de meses regresan ahí, por delitos más graves, con sentencias más largas.
“No hay alternativas para estas mujeres en la sociedad, salen estigmatizadas con muy pocas posibilidades de conseguir un empleo, van a los mismos ambientes que les hicieron delinquir y luego otra vez caen en la cárcel.”
Varias de ellas han vivido más en prisión que en libertad.
Paty transformó 6 meses en 7 años de trabajo renovando los permisos, ya que fueron cambiando las administraciones, así como tuvo un golpe de suerte al principio, sucedió que después ya no había tal suerte. Y se le dio un permiso muy limitado, se presentaron una serie de dificultades, incluso tuvo que firmar un convenio. Ella aprovechó las condiciones que tenía, sin embargo la directora del reclusorio le facilitó las cosas.
“Yo me quedaba en el dormitorio de las reclusas hasta largas horas de la noche, sin que me dijeran que me fuera, era impresionante, hay un momento en donde cierran las celdas, yo pensaba si llegaban las custodias qué pasaría, sin embargo, en ocasiones las custodias ni siquiera se daban cuenta que yo estaba ahí.”
Paty estaba encantada de estar allí, descubriendo ese universo, en momentos muy íntimos con las reclusas, cuando estaban con sus parejas, cuando fumaban un cigarro de mariguana, bañándose, un trabajo logrado sólo con constancia y en tiempo.
“Hacernos invisibles para hacer visibles esas situaciones que queremos fotografiar”
Primero se hizo una exposición dentro del reclusorio, las mujeres no pueden tener fotografías en sus celdas, ya que pueden falsificar alguna credencial. A Paty le interesaba mucho la opinión de ellas para saber si realmente estaba reflejando lo que ellas estaban sintiendo, su coexistir en la cárcel.
Fue un trabajo conjunto, las internas hicieron escritos que se pusieron al lado de las fotografías. Ellas escribieron su sentir y su vida en la cárcel, cosas que inspiraban las fotografías o pequeñas biografías.
“Para mí fue una gran retroalimentación que ellas me dijeran qué sentían con las fotografías.”
El libro fue editado por Francisco Mata, el discurso que se establece con el juego de las imágenes da infinidad de alternativas - si se quiere decir algo colocas las fotografías de alguna manera-.
“La exposición se ha movido sin que yo me lo proponga, sino que me la han pedido en varios centros, en cada espacio se ha dado de diferentes maneras y ha sido muy interesante.”
Una exposición de gran trabajo, que realmente impresiona a los espectadores, varias vidas en la galería. Un libro que refleja claramente la vida en reclusión y más allá el sentir de las mujeres, sus experiencias, sus tristezas, anhelos. Una selección excelente.
Ella me pidió que la fotografiara porque era la única forma de salir de ahí
La exposición fotográfica Las horas negras se exhibió en la galería “Pedro Meyer” del Centro Integral de Fotografía (CIF) de Puebla. De marzo a mayo de 2011.

Patricia Aridjis
ENTREVISTA REALIZADA POR:
IRAIS FERNANDEZ ALUMNA DEL INSTITUTO DE COMUNICACIÓN ESPECIALIZADA.













